por un estado deicida
cómo es posible que tengamos que ser los ateos los que debamos ocuparnos de demostrar que dios no existe a los que sostienen lo contrario?
cómo puede darse por buena la teoría religiosa del ser supremo y toda esa zarandaja insoportable?
qué irrazonable y telúrica raja ha instalado la superchería en el cerebro humano para que gentes civilizadas y pretendidamente cabales puedan hacerse eco de tales patrañas desde la noche de los tiempos a esta cacareada sociedad del conocimiento?
lo de la curia católica ya ha traspasado todas las fronteras de la cordura y, como no, ahora pretende también ordenar la laicidad y la moral del ciudadano empantanado en conceptos vacíos.
es normal, por que ellos no aceptan el ateismo; pueden soportar un estado laico pero no uno ateo y/o combativo con sus postulados. un estado laico convive con las creencias y supercherías de cada una de estas aberrantes sectas, pero un estado ateo es deicida, liquida directamente tanto a dios como la misma necesidad de la trascendencia humana en que se basan los cultos. un estado lisa y llanamente ateo, librepensador e instruído, un estado de hombres libres, es un problema no ya para el clero católico y de cualquier otra confesión: es un problema para la misma concepción del mismo estado actual, soporte y paragüas de la tiranía de unos pocos sobre las masas esclerotizadas por las diatribas de los media.
en esas, entonces, los rifirrafes de los curas, presididos por la imposible imagen del contorsionista crucifuicado en horrible escorzo y el gobierno zapatero, con su apología del indigno jefe del estado sobre sus cabezas, son solo escaramuzas intrascendentes destinadas a satisfacer a un público previamente entregado y excasamente reflexivo.