mugabe
aunque es cierto que el asunto recurrente de zinbabwe merece un estudio más en profundidad, los creadores de opinión globales no están por la labor: exigen de nosotros devoción y consenso sin pruebas; su democrática palabra debe ser suficiente, como en el caso del tratado de la unión pactado en la capital lusa o como nos sugería aznar previemante al luctuoso caso iraquí. nos dan cobertura mediática, acceso a internet, sindicatos de clase... y nos piden, nos exigen fé y entrega a sus postulados.
la penetración occidental en africa es un paso más en la nueva doctrina imperialista: si antes las metropolis controlaban con ejércitos regulares enviados a la colonia, ahora el control se efectúa bajo la aquiescencia de grupos políticos locales vendidos al capital internacional. ya ni siquiera es necesario el criollo; la propia plutocracia autóctona, henchida de dádivas luego de las descolonizaciones e independencias, es soporte seguro para las corporaciones y mucho más barato y presentable ante el mundo.
resulta vergonzoso que un occidente rapiñento y criminal pueda ejercer algún tipo de estatura moral en ningún lugar el orbe, empantanado como está en irak, afganistan o en la mismísima etiopía de meles zenawi. todos estos políticos y agitadores, todos estos formadores de pautas, son en realidad la punta de lanza del latrocinio y de la indignidad. pero los valores occidentales, no lo olvidemos, están acuñados sobre el escalo, no en vano el banco de inglaterra se asienta sobre los quintales de oro que los corsarios hurtaban a los galeones españoles que, a su vez, habían saqueado los potosíes americanos sojuzgando a los pueblos primigenios y transformándolos en simples esclavos en su propia tierra.
todos lo sabemos, estimado lector, pero no haremos nada que pueda dañar nuestra construcción, nuestra forma de vida. morirán ellos, los lejanos negros del sur, para que nosotros podamos zapear con el mando a distancia y sentirnos libres y ricos dos horas y media viendo el fútbol, mientras el triste zapatero suma remiendos para su plataforma de civilizaciones.
a la mierda.