joan mesquina, la guardia civil y los pederastas
parece que últimamente el trabajo brillante de los de verde pivota entre incautarse de las plantas de marihuana que el vecindario cultiva con pasión en pequeñas fincas o terrazas alejadas de las tasas impositivas y echarle el guante a los pajeros cuyas barbillas se ponen trémulas al ver un culito seco y feliz en el anuncio del niñito del champú johnson´s .( bueno, aunque la otra abigarrada tarea del benemérito instituto es la protección de los conductores y para ello, como siempre en tiempos de gastos electorales y aprovechando la clemencia de este hermoso febrero, han sacado estos días los coches y los trípodes a esos puntos excasamente conflictivos de las carreteras, generales marcados a cincuenta, para poder hacer algo de caja y que no se resientan las cuentas de nuestro estado protector).
el caso es que suscribo pues las fermosas palabras de el sr. joan mesquina, director general de la cosa ésta, paladín de las libertades civiles que el bueno de zapatero ha colocado ahí para solaz y protección de la agobiada población de las españas y, de paso y sin cobrarle, le informo que hay niños, extraños niños a decir de luís pimentel, que pueden considerar más razonable enseñar el rabito ante una cámara que buscar comida en los basureros de las afueras de la lima gobernada por su preferido y loado alan garcía o que se inclinan por dejar un rato su lampiño orificio anal a un buen pagador como arthur c. clark o aquel famoso juez de menores del pub arny (ah, los del pub arny, que cosa más española y que poco explotada por la lírica afecta a la sgae!!!) para no tener que salir de pesca en una inestable canoa o irse a varear la oliva ojiblanca.
pero no me extraña que no sepa de esas cosas este impoluto director general y sí, en cambio, considere como todo buen cristiano el cuerpo de los infantes como el envoltorio de su divina alma y se apresure, con toda su gallarda cuadrilla de heróicos tarambanas, en intentar preservar intactos por todos los medios los órganos excretores de esta niñez y juventud que las balas fabricadas en getxo o en brno necesitarán en un pronto futuro como vainas en las que alojarse a mayor gloria de los bienaventurados ejércitos de europa.