españa en marcha
no voy a ser yo quien le haga las listas al pepé, que doctores tiene en su iglesia para todas estas estrategias, pero da la sensación que el sector aznarista del conglomerado ha hecho más por la izquierda centralista y por los nacionalistas de múltiples cuños en los últimos años que los partidos que detentan estas ideologías y ascripciones, por lo que deberían intentar llegar al mes de marzo como una procesión de silenciosos picados para no despertar de nuevo las iras de la masa bostezante del fútbol y las teleseries madeinspain.
ellos, el pp, son el grupo mejor cohesionado: apenas muestran fisuras y su techo electoral parece mantenerse con pocas variaciones, lo que, a tenor de la disposición de sus líderes actuales y de su categoría moral e intelectual, no puede si no entenderse como un milagro imposible de concitar en otro lugar que no sea este glorioso reducto del cristianismo occidental, esta pía poza de oración, lluvia y calma; su tremendo handicap es que tienen que cuidar mucho sus divorcios, pues no son capaces de buscarse nuevas novias con premura.
entonces el problema está en los quince millones de abstencionistas potenciales: si la derecha se muestra ultramontana y lenguaraz, puede movilizarse una parte importante de este granero y reventar las prospecciones del más fiable esperto demoscópico. en esas no le hace falta a blanco idear grandes campañas ni traerse personajes de renombre: le basta con que rouco se calce la sotana o que el expresidente nos dedique una de sus sonrisas socarronas debajo de ese infausto y ralo bigote. en esas, la evocación del doberman negro que nos legó alfonso guerra, asoma en el acervo de los censados y los votos olvidados de las bucólicas tardes electorales de paseo junto al río se refugian en los sectores que enfrentan las patrañas y chulerías de la derecha montaraz.
y sí, se supone que algo de desgaste ha tenido zapatero en cuatro años y que perderá algunas afinidades, pero de esa cuenta también beben los populares, que echan la suya propia de que el lastre que ellos perderán por haber cercenado para la cita a los más accesibles y mansos se equiparará con el que soltarán los socialistas por su manifiesta flojera en asuntos más bien graves.
así que el peligro real está en los abstencionistas. y de esa reserva sólo la izquierda puede sacar partido y de ello se desliza el contubernio con el clero o el asunto del aborto, que tantas horas y líneas llenan en los medios y otros mentideros de opinión más o menso cercanos a la progresía.
silencio, paz y sosiego. eso es lo que le conviene ahora mismo a mariano rajoy y a sus huestes. el gallinero ya lo han alborotado durante la legislatura, rompiendo de paso muchos huevos; ahora toca callar. pero dudo que sean capaces. como es bien sabido, todo buen español ( y estos son, sin duda, buenos y grandes patriotas ) lleva encima el cáncer de su propia autodestrucción. puede por veces arrinconarse, domeñarse con disciplina y tranquimacid. pero la metástasis siempre vuelve a brotar como un torrente, como un toro de lidia desbocado: es su sino.